"...cierta cantidad de luz..."

Mi Blog personal. Lugar en que despliego temáticas, razones y sinrazones que van cautivando mis múltiples intereses.

miércoles, noviembre 28, 2007

El Origen de la Violencia

Este post surge (en aparente primera instancia) de una opinión de Paloma sobre el femicidio, y un comentario de una tal Lorena, que emite una opinión que amerita ser rebatida.

Me temo que en un aspecto, indirecto al menos, Lorena tenía parcial razón. El argumento de Ignace sobre los militares en que afirma: "No me sorprende que una empresa de seguridad avale la agresión y a los agresores, toda vez que quienes trabajan en ellas e incluso sus propietarios suelen ser ex-militares. Y los militares son la representación formal en nuestra sociedad de la enfermedad de la agresión, son la cara "legítima" de la agresión." (tercer comentario), no creo que sea el fondo de esa aparente "falta de sentido común" de aquella empresa de seguridad que piensa castigar a quien filtró las imágenes que muestran a carabineros con las manos en los bolsillos, mientras una mujer es agredida y que acabó con los carabineros expulsados de la institución (ver post anterior). Los militares, o las FF.AA., son siempre sólo los que hacen el trabajo sucio, cuestión que a muchos de ellos, los convierte también en víctimas, en la medida en que son coaccionados al ejercicio de un rol que violenta inclusive la ética militar, en varios puntos diferente de la civil. Al fondo está la ideología que imponen ideólogos con nombre y apellido, esa es la verdadera "legalizadora" ya que "legitimadora", en este caso, jamás.

Me parece que, ni más ni menos, es "la moral del mercado" o "moral comercial" la que mejor explica esa conducta (la de tomar represalias contra la funcionaria que hizo público el video). Una "empresa de seguridad" que no controla la información que posee, pone en riesgo su propia estabilidad "comercial", ya que su principal capital es "la credibilidad", no la credibilidad moral socialmente aceptada, sino la credibilidad de poder "guardar el secreto para bien o para mal", aquella cuya rentabilidad se mide en lo económico-individual, no en lo social. La credibilidad de una empresa de seguridad que sólo vende "servicios concordantes con la moral tradicional", difícilmente podría sobrevivir en nuestro exitista mercado neoliberal. Pero no sólo ellos, ya que si ésto no nos convence, pensemos en cuántos de los más "exitosos" abogados que conocemos, deben su holgada situación económica, sólo a la "defensa de causas justas", o si los más "exitosos" periodistas que conocemos deben sus pingües ingresos al "pulcro ejercicio de su profesión". Para el caso de los empresarios-políticos, tenemos como ejemplo nada más y nada menos que a "la guinda de la torta" con forma de "locomotora" (se rompen las tortas con ese peso). Sebastián Piñera, futuro posible Presidente de Chile, investidura de la que esperamos, constituya un "bastión moral de la nación", tras ser multado en el caso chispas, con 363 millones de pesos chilenos que decide pagar (para evitar juicio y cárcel) considera digna defensa generar sospechas de persecución política afirmando :

"Me llama la atención que cuando otros grupos económicos compran o venden, no se produce el mismo efecto...",

O sea, si los demás poderosos violan la ley y no les hacen nada, se pregunta Piñera ¿Por qué sólo a mí no me dejan abusar tranquilo y me persiguen? ¡¡Vaya futuro presidente en perspectiva!!

¿Estoy acaso demonizando a quienes tienen éxito económico? No es el fracaso o el éxito económico el fondo del asunto, José Martí me ayuda un poco más abajo a resolver esta aparente dicotomía, por ahora sigamos con el argumento.

Todo lo anterior que parece una digresión politizante, es completamente pertinente, ya que la cuestión de fondo es: "·moral tradicional" v/s "moral de mercado" ("moral primitiva" v/s "reglas de propiedad" precisaría Friedrich Hayek -ver Pág. 4-) tan "naturalmente" aceptada por los liberales, en la medida en que, según el mismo Hayek, obedecen a "sentimientos innatos" (Pág. 3), que en este particular caso, determinan represalias o el despido de una funcionaria de una empresa de seguridad que hizo lo que "la moral social", la de nuestro sentido común, considera de total justicia: "dar a conocer públicamente el video*, defender a la víctima a toda costa".

Pero en todo lo demás, Lorena está lejos de tener razón, ya que atribuye el origen de la violencia a: la pérdida de los valores familiares. La destrucción de la familia institucionalizada. La promoción de la supuesta felicidad que puede engendrar el divorcio, ciertos supuestos derechos ciudadanos. Estos "progresismos", según Lorena, producen la desorientación de los más jóvenes y la sensación de desconfianza en los más viejos y continúa afirmando que la violencia contra la mujer es reprochable, pero no más que la violencia contra la vida en el aborto, la violencia contra la libertad de enseñanza o contra la religión que uno quiera practicar. Rechaza el argumento anti militar de Ignacio sin contraargumentarlo, y termina con un chiche: "una pareja que tiene a Dios en su seno, nunca vive la violencia".

¿Pensará Lorena acaso que Augusto Pinochet y Lucía Hiriart se mantuvieron juntos gracias a tenían a Dios en su seno? ¿Pensará que "gracias a Dios" hubo dictadura militar o perdón gobierno militar? ¿Pensará que en ningún Tedeum oficialista de ese negro período de nuestra historia, en que se mataba, torturaba y se exiliaba estaba Dios en su seno? ¿Considera Lorena que mantener un matrimonio a toda costa conlleva la felicidad? ¿Considera que hay "derechos ciudadanos" excesivos, y en consecuencia, que es represión lo que hace falta? ¿Considera que una mujer no es libre de decidir el momento en que es madre? Así como está en contra del aborto ¿Estará Lorena en contra de la pena de muerte? ¿Qué entenderá por libertad de enseñanza? ¿Acaso el que Juan González de La Legua, pueda optar libremente entre matricular a su hijo en el Saint George o en el Colegio Municipalizado Juan XXIII, que ni web tiene pa`que les muestre? ¿O creerá ella acaso que "libertad de enseñanza" es dejar la educación en las libres manos del mercado? ¿A qué se referirá con que hay violencia contra la práctica de la religión? ¿A la poca influencia que la iglesia católica tiene sobre el destino del país, pese a que sin tener ningún voto de urna de respaldo, es un poder fáctico que se las trae y que, pa`decir lo menos, hasta los condones han tardado en masificarse gracias a su influencia? ¿El SIDA será una peste divina acaso que acaba con los demonios?

¡Dios mío! Me angustia tanta pregunta: "Sólo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro". La "moralina conservadora", cumple una función vital en la ideología liberal, justamente gracias a ella es que se consigue, en apariencia, equilibrar en la cabeza de algunos, el principal Talón de Aquiles del liberalismo, su inmoralidad social.

No es casual que quienes declaran la necesidad de que "el mercado" reine a pleno "con toda libertad" (aunque contradiga la moral social, el mismo Hayek lo reconoce, aunque lo considera inevitable.) equilibren su descompensada balanza, con la furiosa defensa de "los valores tradicionales" ¡Cómo no entender! ¡es tan humano! uno no va a estar cargando toda la vida el peso de ser un codicioso egoísta que sólo piensa en sí mismo, en su familia y en algunos más que le rodean. Para poder vivir con la conciencia tranquila y pensar en irse al Cielo, es necesario simplificar el mundo, simplificar la vida e inventarse una burbuja de dignidad, aunque ésta sea falsa. ¿Qué otra cosa sino "simplificación extrema" es declarar a toda honra: "una pareja que tiene a Dios en su seno, nunca vive la violencia"?. Por eso entendemos que Pinochet y tantos otros, hayan sido y sean, tan hipócritamente creyentes. ¡Que no se me simplifique! ¡No estoy en contra de ninguna religión! ¡Estoy en contra de la hipocresía! Hay religiosos que admiro, hombres de fe de una consecuencia difícil de igualar: Thomas Merton, Ernesto Cardenal, André Jarlan, Mariano Puga, el mismo Dalái Lama y tantos otros... ni hablar, yo no estoy ni cerca de pisarles los talones (me avergüenza sólo mencionarlo).

Tampoco es casual que justamente la ideología liberal, que tanto dice aboga rpor la libertad, sea la que recurra a la extrema violencia para implementar con excelencia y rigor, las condiciones políticas, sociales y económicas, para el "einado pleno del mercado", con la menor y ojalá nula regulación estatal. La periodista Naomí Klein profundiza en "La Doctrina del Choque" (traducción), dilecta estrategia de los neoliberales, tan "amantes de la libertad" ellos, que no resisten implementar dictaduras (Chile y etc.) e invadir naciones (Irak y etc.) precipitando crisis o "shocks sociales", que balsamizan maravillosamente la implementación de sus máximas neoliberales.

Es en esa inmoralidad propia del reinado pleno del mercado, de la endiosiación de la propiedad privada, de la aceptada como "natural concentración de la riqueza" donde se encuentra la verdadera base de la injusticia social y por ende, el germen de la violencia. Desde una ,de entre otras perspectivas, la violencia sobre la mujer puede ser vista como un "ejercicio de agresión sobre un objeto de propiedad privada", que es como algunos entienden las relaciones humanas, resabios del esclavismo, de la explotación, pero en familia. La agresión física es la manifestación más evidente de sus formas, pero no me atrevería a decir que la más dañina y destructiva... claro, ésta puede acabar con la vida y eso no tiene remedio alguno, pero otras formas de violencia pueden acabar contigo en vida... de acuerdo, siempre se tiene la esperanza de reestructurarse después de un trauma, de hacerse resiliente.

Las víctimas de agresión suelen temer más a la agresión psicológica que a la física, la consideran más destructiva. Cito: "Mientras la violencia física produce un traumatismo, una lesión o un daño, y lo produce en el momento, la violencia psicológica, vaya o no acompañada de agresi ón física, actúa en el tiempo a través de un daño que se va acentuando y consolidando. Cuanto más tiempo persista, mayor y más grave será el daño.". Y no es sólo del hombre hacia la mujer, al revés también es grave, vean las cifras en Lima.

Pero, ¿De qué manera la "injusticia social" determina o condiciona la violencia? Es un buen momento para preguntarnos ¿Qué entendemos por libertad? Recurro al ya anunciado José Martí, quien hace ya tiempo afirmaba:

"Libertad es el derecho que todo hombre (ser humano) tiene a ser honrado,
y a pensar y a hablar sin hipocresía"

("La Edad de Oro": Tres héroes, 2º Párrafo)

Eso es lo que nos quita el reinado absoluto del mercado, o sea, "la dignidad". Las "Reglas de Propiedad", "el consumismo", hacen que los individuos fundamenten su autoestima en una "concepción exitista de la vida", su "éxito económico", "su poder", no su consistencia ética, ni su sentido de justicia. Hacen que el periodista de farándula (por ahora hablemos sólo de ellos), evada la responsabilidad de asumir que destruye una imagen debido a que "fue ella o él quien expuso su vida personal en zona pública, yo simplemente entré cuando la puerta estaba abierta". Hace que nosotros aceptemos como válido ese argumento y sin pudor, nos riamos del otro y lo ridiculicemos sin cuestionarnos. Hace que "buenos hombres de familia" (vean a Chomsky y Mark Moody, min. 7), en su condición de gerentes de una transnacional, se sumen como engranajes del sistema, declarando: "Trato de hacer, desde adentro, lo mejor posible, ya que desde afuera, mis posibilidades de cambiar las cosas son nulas, y además ¿Cómo podría sobrevivir?". Hacen que un "buen abogado" busque ganar a toda costa y, citando a Dostoievsky, "venda su conciencia", escudándose en que "todo el mundo es de partida inocente y tiene derecho a defensa". ¡No me simplifiquen! ¡En toda actividad hay gente honesta! Muchos de ellos en el anonimato. Más aún, esta relativización moral, este deterioro moral dominante, produce confusión facilitando la transgresión moral en las propias víctimas, dando curso a acciones destructivas y autodestructivas ¿Qué otra cosa si no eso es la rebeldía de las barras futboleras o la violencia marginal de las marchas y protestas? ¡Rabia! ¡Rabia! ¡Mucha rabia! Irracional, es cierto, impulsiva, es cierto. ¡Pero en ningún caso gratuita! (Alain Touraine profundiza en ello en esta entrevista)

¡Cómo no entender que haya violencia y rabia frente a tanta hipocresía e injusticia!

"Vienen golpeando tímidamente a mi puerta,
cuando deberían entrar echándola abajo a patadas"

(no es literal)

...afirmaba Franz Kafka según Max Brod, cuando recibía a los obreros que llegaban a su oficina en que se hacía cargo de la seguridad en el trabajo. Kafka sintetiza en esas palabras la verdadera magnitud de la injusticia. Bueno, hay algunos que dan esas patadas, aunque no logran explicar claramente por qué.

1 Comments:

  • At 10:53 AM, Blogger Rodrigo said…

    saludos fraternales:

    un placer que hayas venido al barrio, la calle es amplia y ya la conoces, entonces vuelve cuando quieras...vi que conoces a algunas y algunos que yo también conozco..la nobleza del mundo cuando es naranja...

    un abrazo Lautaro.

     

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