Cuando escucho la palabra Cultura, saco la pistola
¡¡Vaya gente culta que administra nuestro país!! Allí mismo, sólo un poco más "al fondo a la derecha" está Goebbels con su ya famosa iluminada frase (Ver aquí.):
"Cuando escucho la palabra Cultura, saco la pistola"
Esto es lo que opina la "flamante" Nivia Palma, actual directora de DIBAM (Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos), respecto del "aporte de la cultura al terremoto":
"También le expresé al ministro Lavín que habría que redestinar recursos de Cultura. Es ético plantear que de los miles de millones, que estaban disponibles para los fondos concursables para que los creadores hicieran sus proyectos artísticos, al menos un 70% de esos recursos se redestinen a colaborar con municipios, con la iglesia católica y con muchas personas que tenían monumentos nacionales o vivían en zonas típicas que hoy día están en el suelo."
Me pregunto: ¿Y la solidaridad de los empresarios qué? ¿Y las utilidades que Piñera ha obtenido o piensa obtener a cambio de incumplir su promesa de vender las acciones de Lan antes de asumir la presidencia qué? ¿Y el royalty a las mineras qué? ¿Y los fondos destinados a Defensa qué? ¿Y etc., etc., etc.?
Como si las platas de los fondos para la cultura fueran suficientes... y lo aún poquísimo que ofrecen hubiese llegado vía cigueña o gracia divina y no gracias a años de demanda... ¿Y qué vamos a hacer? ¿No será mejor que renuncie la tal Nivia Palma? ¿Y quién podrá, en este gobierno, estar a la altura de lo que la cultura requiere? ¿Quién? ¿Quién? ¿Quién?
Freud decía: "La función del arte en la sociedad es edificar, reconstruirnos cuando estamos en peligro de derrumbe". Pero ¿Cuántos peligros de derrumbe tenemos en Chile? Uno muy real es el terremoto, que más que peligro, es un hecho concreto. Sin embargo, no podemos permitir que nos ciegue ante otro derrumbe que lleva décadas amenazándonos cual espada de Damocles. Este peligro de derrumbe, que justamente el terremoto ha develado con mayor profundidad, es el derrumbe del sentido de la solidaridad real, no de la paternalista, que pretende ser remplazado por la espuria moral de un sistema que ha priorizado la propiedad privada, el consumismo, el lucro empresarial a toda costa, la mercantilización de todo, el desarme de las organizaciones sindicales, sociales, comunitarias. O sea, todo aquello que constituye la democracia de verdad, la democracia profunda, que no consiste en votar cada 4 años, sino en participar activamente en la construcción de la propia vida, que no es sino nuestro espacio de libertad.
En este marco ¿Podemos concluir entonces que el daño concreto del terremoto, amerita el que se suspenda o disminuya gravemente la actividad cultural en pro de las urgencias inmediatas? Para la reflexión, nos ayudará discriminar entre lo urgente y lo importante. Lo urgente no hay que dejar de hacerlo, pero es muy grave que por enfrentar lo urgente, dejemos de asumir lo importante. Ya hemos leído la significación que Sigmund Freud le da a la función del arte. Preguntémonos entonces ¿En el presente contexto, qué importancia tiene la producción artística? Para llegar a puerto nos ayudará hacernos un segundo cuestionamiento ¿El daño que ha sufrido la gente de nuestro país con el terremoto, se explica sustancialmente por el fenómeno telúrico o el mismo evento nos ha sabido mostrar que buena parte de esa fragilidad se debe a un sistema que hace agua en lo ético, en lo moral, finalmente, en el sentido que guía los pasos de nuestra sociedad? A mi entender, la crisis moral y ética dominante en este sistema, ha potenciado el poder destructivo del terremoto y de las relaciones entre chilenos, avanzando (retrocediendo en realidad) en deconstruir una sociedad participativa, para conformar una sociedad clasista en que, por ejemplo, los actos de delincuencia más graves, se les atribuyen a los "saqueadores" de gallinas, plasmas, lavadoras, etc., etc. pasando por alto, la delincuencia de "salón", que sin la burda obviedad de esta delincuencia marginalizada, acaba, completamente inmersa y legalizada en la sociedad, llenándose los bolsillos hasta la impudicia. Un delincuente no se refiere a sí mismo como tal, en el cova carcelario se reconocen como "vivos", por mientras que a los otros, a sus víctimas, las llaman "giles". Esta moralidad trastocada, no se diferencia en nada de la de los delincuentes de salón que, entre otras cosas, son capaces de vender acciones para enriquecerse aún a costa de violar las leyes, o de construir edificios, abaratando costos, a riesgo de que se derrumben o conviertan en Torres de Pisa, que luego defienden a toda honra.
Pero ¿Qué tiene que ver o hacer el arte, la cultura en todo esto? Otra forma de recrear la reflexión de Freud es decir "En el derrumbe humano mayor, que es el derrumbe del sentido, el arte, la cultura, construye relatos, reconstruyendo sentidos". Nada más y nada menos que esa es la función del arte. El nazi Hermann Göring, era un criminal, pero su frase revela que tenía una claridad meridiana respecto de la importancia potencial que el arte, la cultura, tiene como herramienta de cambio social, por eso él sacaba la pistola, por eso a Víctor Jara, le rompieron las manos a culatazos.
He ironizado que Nivia Palma es una inculta -juicio de valor necesario, completamente pertinente dado el cargo que ostenta-, y no he querido ir más allá directamente, ya que, no pierdo la esperanza de que carezca de la profunda malévola intencionalidad ideológica de Göring, ya que su historia de vida, no sintoniza con sus actuales declaraciones.
Castigar de esa grave manera al mundo de la cultura, escudándose en una supuesta "ética", es o no entender lo que la cultura significa, o querer rubricar el daño, el deterioro moral y ético, expresado en la pérdida de sentido del mundo en que vivimos. Si esos criterios se llegasen a imponer, el país se nos va a llenar de "Suicidados por la sociedad", al más puro estilo Van Gogh...
Breve extracto de la introducción de
"Van Gogh , el suicidado por la sociedad" (1947)
Por Antonin Artaud
"Se puede proclamar la buena salud mental de Van Gogh que durante toda su vida sólo se hizo asar una de las manos y, fuera de esto, no pasó de cortarse la oreja izquierda, en un mundo en que todos los días la gente come vagina cocinada con salsa verde, o sexo de recién nacido flagelado y enfurecido tomado tal como sale del sexo materno.
Y no se trata de una imagen, sino de un hecho muy frecuente, repetido a diario y cultivado en toda la extensión de la tierra.
Es así como se mantiene -por delirante que pueda parecer tal afirmación -la vida presente en su vieja atmósfera de estupro, de anarquía, de desorden, de desvarío, de descalabro, de locura crónica, de inercia burguesa, de anomalía psíquica (pues no es el hombre sino el mundo el que se ha vuelto anormal), de deshonestidad deliberada e insigne hipocresía, de sucio desprecio por todo lo que presunta nobleza, de reivindicación de un orden enteramente basado en el cumplimiento de una primitiva injusticia, en resumen, de crimen organizado.
Las cosas van mal porque la conciencia enferma tiene el máximo interés, en este momento, en no salir de su enfermedad."
(Aquí el libro completo para bajar)



0 Comments:
Publicar un comentario
Links to this post:
Crear un vínculo
<< Home