Los ojos de Diane Arbus
Los ojos de Diane Arbus se hacen nuestros al mirar sus fotografías, no son sus fotos, es su mirada la que nos intriga y muestra la humanidad que normalmente no vemos... con sus ojos."Toda vida que uno conoce a fondo es ridícula. Cuando uno la conoce más a fondo es seria y terrible"*
¿Desde dónde mira Diane Arbus? ¿Desde lo ridículo? ¿Desde lo terrible? ¿Desde lo simplemente humano? ¿Desde dónde miramos esas imágenes? ¿Desde dónde miramos a las personas? ¿Cuál es la parte ridícula de nosotros? ¿Hay ocasiones en nuestra propia vida en que Diane Arbus hubiera querido plasmarnos en una fotografía? ¿Cuántas veces pasamos por alto nuestra propia profunda humanidad y la de otros? ¿Cuántas veces nos enorgullecemos en vacío? ¿Cuán genuinos somos? ¿Cuánto de los personajes que Diane Arbus fotografía hay en ti en mí? ¿Son ellos más auténticos o yo, o tú? ¿Quién es más real?
Los ávidos ojos de su bello rostro buscando a los más sencillos, los más ignorados. La opresiva pulcritud de su niñez fastuosa, su burbuja de cristal, su deseo de vida, su lado obscuro, su voyeurismo, su exhibicionismo masturbatorio, su valor... aquél necesario para sumergirse en las profundas obscuridades del sí mismo, su búsqueda de realidad y la frase de Lisette Model, su maestra -también hija de padres ricos- resonando en sus entrañas:
"No pulsen el disparador hasta que el sujeto que enfocan les produzca un dolor en la boca del estómago"
Y la huella que su búsqueda va dejando en su alma:
"...yo empecé como a quererlos... me hicieron sentir una mezcla de vergüenza y temor... los monstruos... ya han pasado su prueba en la vida, ellos son aristócratas"
Ella, la hermosa Diane Arbus, la cazadora de la belleza convulsa y su suicidio a los 48 años en 1971, en los comienzos del posmodernismo, en el país del "Sueño Americano"...
*De "El Otro Proceso de Kafka", ensayo de Elías Canetti, Premio Nobel de Literatura 1981.


3 Comments:
At 3:20 PM,
Fernando said…
No conocía a este señora. Voy a buscar algo de ella. Gracias.
Tochi.//
At 11:34 AM,
Blusa Transparente said…
Hola Lautaro:
Me gusta mucho el trabajo de Diane Arbus.
Me encanta cuando alguien logra ver la belleza donde otros no pueden.
Creo que la frase: "No pulsen el disparador hasta que el sujeto que enfocan les produzca un dolor en la boca del estómago" hay que aplicarla a la vida.
Hay que hacer cosas que te hagan doler la guata.
Saludos
P.S.: Sí, los vestidos son poderosos.
At 10:27 PM,
Lautaro Ferrada Q. said…
Hola blusa transparente. Sí, tienes razón, no hay que hacerle el quite a aquellas cosas que duelen la guata, pero en la vida hay espacio para todo, también para aquellas que te enternecen el alma, sin que necesariamente te duela la guata ¿Quizás en el dolor también esté anidada la ternura? Con Diane Arbus no me cabe duda que es así.
Saludos
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